Ayer estuve tomando algo con unos amigos...uno de Costa de Marfil, otro de Camerún. Estuvimos hablando sobre la familia, tener hij@s...y lo cierto es que no llegaban a entender cómo alguien de una edad relativamente madura, como es mi caso...aún no he cumplido los 30, pero poco me falta, no ha tenido hij@s, todavía.
En ese momento, empiezas a lanzar tus consideraciones, acerca de la necesidad de estar preparada, no tanto económicamente, aunque también sea importante, como psicológicamente, hablas de la importancia que ejerce el "deseo", es decir, tener bien claro no sólo que la maternidad ha llamado a tu puerta, sino que tú misma sientes que es el momento de ser madre. Pero ellos no lo entienden, probablemente porque tienen otra mentalidad, otra cultura y por qué no, otra forma de entender la vida.
El desarrollo aporta muchas cosas positivas: hedonismo, acceso a una educación superior, comodidad, el estado de bienestar...pero puede llevar a anteponer determinados valores un poco más vinculados con el "materialismo" frente a otros más vinculados con el "misticismo", aunque si bien es cierto este hecho se ve contrarrestado por la gran preocupación que uno tiene, a medida que se va formando más y más, por seguir evolucionando profesionalmente de forma continua. Aprender, ascender en el mundo empresarial, alcanzar un prestigio...pero ¿realmente esto no es sino una falsa trampa que te aprisiona y hace olvidar valores o cosas que realmente son importantes en la vida?
Lo que quiero decir con esto, es que muchas veces vivir en países con mayor grado de desarrollo supone ganar en algunas aspectos, aunque perder en otros... Tenemos amig@s, somos seres particularmente sociables que hacemos cosas rodeados de otros, pero hay veces, donde se prima el individualismo, lo que yo necesito...lo que enlaza con la primera parte de este mini-artículo: no tenemos hij@s antes por qué? ¿Porque queremos ofrecerles un hogar seguro, donde estén super valorados, tengan acceso a todo o porque por el momento queremos vivir más y disfrutar más sin pensar en que hay alguien que depende de nosotros? No digo ni que una cosa sea buena, ni la otra...yo, desde luego, no he sido de las prematuras en este sentido y aunque me pudiera arrepentir de ello, que no es el caso, ya no habría vuelta atrás...

Muy interesante Palomón. Creo que también es importante reflejar que el hecho de la integración de la mujer en el mercado laboral, y el querer hacerse un hueco y ser económicamente independiente también tienen algo que ver...
uyss es que este tema da para mucho!!
besos!
Sí, supongo que es complicado decidir y ver qué es lo que realmente uno quiere...y no es ni mejor ni peor, simplemente el estilo de vida y el lugar de la mujer en la sociedad así como sus aspiraciones han cambiado, lo que yo creo que en cierto modo es positivo, porque antes la depresión post-nido vacío era muy dura para algunas mujeres...y eso gracias a la independencia conseguida se ha logrado superar.
Sin embargo, siempre queda la duda, acerca de los valores que vamos recibiendo a medida que nos vamos desarrollando económicamente.
Por lo menos se puede decidir (o eso nos hacen creer ja!)
Es cierto que en nuestra sociedad es bastante discutible la priorización de valores, sin embargo, la duda que yo tengo es hasta qué punto en otras sociedades los valores son mejores, no?
Me ha gustado un monton Palo (perdonad que no ponga acentos, caca de teclado ingles). Lo que yo creo que pasa es que hace unos agnos con 25-30 agnos se era una persona completamente adulta. Y ahora parece que no, o al menos yo siento, que, a veces, todavia jugamos a ser adolescentes grandes. Hay mucha gente de nuestra edad que no se ha independizado, que sigue estudiando, seguimos haciendo casi las mismas cosas que a los 20... No digo que este mal ni bien, pero creo que somos un poco como nignos grandes y nos cuesta coger responsabilidades en todos loa amibitos de la vida. Puede ser, no?
sí, supongo que es cierto. Y una cosa no está mal, ni la otra...también es posible que la esperanza de vida,mucho menor en los países africanos entre otros, influya en esa "necesidad" de madurar más deprisa y quemar etapas antes de lo que nosotros hacemos en tanto tenemos "a priori" una y mayor esperanza de vida.
Aunque sí que es cierto, que el salto generacional...es importante tenerlo en cuente, no ser demasiado viejos para tener hijos, aunque sí suficientemente maduros, al menos desde mi punto de vista, para ayudarles a ser personas "sanas" mental y emocionalmente...